Número 129 - Julio de 2017
 
REPORTAJES
 
Descartada la deflación, pero aún sin asomo de tensión inflacionista    
     
DRAGHI PREDICA NUEVOS AIRES MONETARIOS  
       
 
     
     
     

“EL PRESIDENTE DEL BCE ACAPARÓ EL PROTAGONISMO EN EL ENCUENTRO DE SINTRA AL DIAGNOSTICAR UN ESTADO DE ‘REFLATION’ EN EUROPA, DANDO DEFINITIVAMENTE POR ENTERRADO EL RIESGO DEFLACIONISTA. UN TOQUE DE CORNETA TAN ESTRIDENTE COMO INESPERADO PRODUJO CONSIDERABLE ZOZOBRA ENTRE UNOS BONISTAS SIEMPRE ASUSTADIZOS ANTE CUALQUIER NUBARRÓN EN EL HORIZONTE, AMÉN DE PROVOCAR UN RETROCESO EN LAS BOLSAS Y UN MARCADO AVANCE DEL EURO"

   
     
    Foto: Archivo RC  

TEXTO: JUAN PEDRO MARÍN ARRESE

Draghi acaparó el protagonismo en el encuentro de Sintra al diagnosticar un estado de ‘reflation’ en Europa, dando por definitivamente enterrado el riesgo deflacionista. Un toque de corneta tan estridente como inesperado produjo considerable zozobra entre unos bonistas siempre asustadizos ante cualquier nubarrón en el horizonte, amén de provocar un retroceso en las Bolsas y un marcado avance del euro. Sin duda, el mensaje del presidente del BCE encierra más un deseo de desembarazarse de su prolongado letargo que un anticipo de drásticos cambios en la política monetaria. Por mucho que se haya superado la fase de precios cercanos a territorio negativo, no se observa ningún asomo de tensión inflacionista. Depurados de sus elementos más volátiles, los índices todavía se sitúan marcadamente por debajo del objetivo a medio plazo del banco emisor. Nada invita a pensar que de producirse algún rebrote se transmita a una espiral de elevación de costes, en especial salariales. Las economías europeas se recuperan a un pausado ritmo que a duras penas absorbe los elevados niveles de paro generados en la larga recesión que se enquistó tras la crisis. Así no existe margen para alterar el actual signo acomodaticio en la oferta de dinero.

Por su parte, Janet Yellen ofrece muestras de no dejarse impresionar por unos datos de crecimiento y precios bien alejados de las expectativas que despertaron las iniciales promesas de la nueva Administración. Los sueños expansionistas de aceleración del gasto y generosas rebajas impositivas han quedado relegados al olvido. La resistencia del Congreso a embarcarse en una espiral de masivos déficits y galopante endeudamiento frena cualquier veleidad procedente de la Casa Blanca y su visionario entorno. Pese a todo, la responsable de la Reserva Federal reafirma su firme propósito de proseguir con progresivas vueltas de tuerca monetaria para prevenir a tiempo potenciales tensiones. Un objetivo que resulta más fácil de cumplir al abrirse el melón de la contracción controlada del balance de la Reserva Federal. Este segundo frente permite a Yellen trasladar a los mercados la impresión de aplicar un signo restrictivo a su política aunque tan solo afecte marginalmente a la liquidez del sistema. Si nada lo impide, se reanudarán las subidas de tipos pero a ritmo más espaciado del que se preveía hace unos meses. Los analistas apuestan en su mayoría a que el próximo movimiento se demore hasta diciembre, iniciándose el adelgazamiento de los activos a la vuelta del verano.

Pese a la escasa posibilidad de que se acelere en la práctica el endurecimiento monetario, el nerviosismo se ha adueñado de los mercados de deuda tras las contundentes declaraciones de Draghi y Yellen. Cunde, sobre todo, el temor a una actuación concertada que certifique el abrupto entierro de la era de dinero barato experimentada en los últimos años. Se escudriñan así los gestos de los emisores por doquier en busca de pruebas que soporten esta teoría. Salvo el Banco de Inglaterra, forzado a combatir a pie firme la inflación importada por una libra presa del Brexit, los demás ofrecen escasos síntomas de sumarse a una ofensiva conjunta. Ni los países nórdicos ni Australia se inclinan por iniciar una senda restrictiva. Por no hablar de Japón. Por eso perturba todavía más el mensaje nada conciliador de Draghi.

No tensar la cuerda

Resulta prematuro vaticinar un próximo cambio de rumbo en la política monetaria. Por mucho que se empeñe Draghi, la terca realidad le impedirá ir más allá de un enunciado de corte retórico. Por más que se intente influir en los mercados con mensajes rupturistas, de no acompañarse con hechos tangibles, las meras palabras poco a poco dejarán de surtir efecto. Tampoco Janet Yellen podrá tensar mucho la cuerda de no mediar un vigoroso e improbable repunte de la economía. Sobre todo en un contexto que augura escasas tensiones inflacionistas y bajos tipos de interés de equilibrio. Como no faltan ganas de retornar a una política plenamente activa, proseguirán los guiños y la táctica del desconcierto aunque carezcan de efectos prácticos. Resulta entendible que los principales banqueros centrales se resistan a adoptar una postura pasiva cuando el margen acomodaticio no cesa de ampliarse. Desde el pasado año, el incremento de la inflación ha ampliado el signo negativo de los tipos, lo que sin duda explica las ansias por poner coto a esta deriva. Pero a la hora de instrumentar esta adaptación toda prudencia se antoja escasa.

Las turbulencias que acompañaron al anuncio de Bernanke de finiquitar el programa de compra de activos constituyen un indispensable recordatorio para quien se muestre dispuesto a lanzarse a la aventura. No en balde su sucesora se vio obligada a implementar un tapering de baja intensidad y solo ahora se plantea reducir en pequeñas dosis la abultada cartera de activos acumulada. Por eso, no es de esperar que el BCE siga el ejemplo sin adoptar toda suerte de precauciones y cautelas. Normalizar la gestión monetaria se antoja ejercicio harto complejo y no exento de riesgos. Máxime en un contexto como el europeo, donde la fragilidad de las finanzas públicas y la banca podría trasladarse a una nueva crisis de confianza. Un escenario que exige moverse con pies de plomo.

Moverse con tiento

Aunque Draghi intente imprimir un sesgo radical a su política, tan solo puede aspirar a advertir de que el fin del dinero fácil se acerca. Sin duda le afectaron los reproches formulados por Bernanke en Sintra a la torpeza con que Europa afrontó la crisis, ahondando su impacto por su cicatera actitud presupuestaria y el retraso en aplicar medidas monetarias no ortodoxas. Un análisis simplista que obvia la dificultad de mantener a flote la nave de una moneda tan compleja como el euro en medio de la tormenta. Esta vez Draghi parece decidido a no quedarse atrás y acelerar la vuelta a la normalidad, siguiendo los pasos de Janet Yellen. Con los mimbres que cuenta, la empresa podría resultar más azarosa de lo que se piensa.

 
 
* Puede continuar leyendo este artículo, suscribiendose a la Revista Consejeros.
 
OTROS REPORTAJES
 
PARÍS-BERLÍN: ¿HAY PUNTOS DE COINCIDENCIA?
Nº 138 de 5 / 2018

LA COMISIÓN, MACRON... SE ACUMULAN LAS PROPUESTAS DE REFORMA, PERO EL CLIMA POLÍTICO QUE SE RESPIRA EN MUCHAS PARTES DE EUROPA REVELA OPOSICIÓN O DESINTERÉS. ASÍ QUE ACTUALMENTE NO HAY VÍAS EXPRÉS PARA FORZAR LA INTEGRACIÓN PERO SÍ VÍAS PRÁCTICAS PARA CONSOLIDAR INICIATIVAS COMUNES. Y LOS MINISTROS ALEMÁN Y FRANCÉS YA SE HAN COMPROMETIDO A LLEVAR UNA POSICIÓN CONJUNTA A LA CUMBRE DE JUNIO.

 
NUEVAS TECNOLOGÍAS: ¿RENDIMIENTOS MARGINALES DECRECIENTES?
Nº 138 de 5 / 2018

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS PARECÍAN AUGURAR UN INCREMENTO ESPECTACULAR DE LA PRODUCTIVIDAD QUE NO SE HA PRODUCIDO. ESTO HACE QUE PROLIFEREN LAS TESIS PARA EXPLICAR EL FENÓMENO.

 
LA UNIÓN MONETARIA SIGUE ROTA
Nº 138 de 5 / 2018

EWALD NOWOTNY, CONSEJERO DEL BCE, ASEGURA QUE "NO TENDRÍA PROBLEMA EN PASAR DEL -0,4 AL -0,2%" LA PENALIZACIÓN QUE SE APLICA HOY A LOS DEPÓSITOS QUE LA BANCA EUROPEA DEJA ALMACENADOS EN EL BCE. ESA PENALIZACIÓN, QUE COMENZÓ EN 2014 (-0,10%) Y BUSCABA FORZAR A LAS ENTIDADES A MOVER EL DINERO, NO HA FUNCIONADO. Y UNA SUBIDA DEL TIPO PODRÍA AYUDAR A QUE RESUCITARA AL FIN EL INTERBANCARIO.

 
ALEMANIA REESTRENA COALICIÓN
Nº 137 de 4 / 2018

ENTRE ESTE CONTRATO DE COALICIÓN Y EL FIRMADO POR LOS MISMOS PARTIDOS EN 2013 HAY CAMBIOS SUSTANCIALES: POR PRIMERA VEZ UN PRESIDENTE FRANCÉS LES EMPLAZA A AVANZAR DE LA MANO...

 
ELEVADOS Y CRECIENTES DIVIDENDOS
Nº 137 de 4 / 2018

UNA DE LAS MEDIDAS MÁS OBJETIVAS PARA ENJUICIAR SI LA BOLSA ESTÁ CARA O BARATA ES LA RENTABILIDAD POR DIVIDENDO. EL DIVIDENDO SE COBRA, EL BENEFICIO SOLO SE CONTABILIZA. CUANDO LA RENTABILIDAD POR DIVIDENDO QUE OFRECE LA BOLSA ES CLARAMENTE SUPERIOR A LA RENTABILIDAD REAL QUE OFRECE LA RENTA FIJA, ESTAMOS ANTE UNOS NIVELES DE VALORACIÓN BURSÁTIL ATRACTIVOS. CUANDO EL DIFERENCIAL ES MUY AJUSTADO, LA BOLSA PIERDE ATRACTIVO RELATIVO FRENTE A LA INVERSIÓN EN DEUDA. Y HABLAMOS DE RENTABILIDADES REALES, PORQUE POR SU PROPIA NATURALEZA (LAS VENTAS, CON ELLAS LOS BENEFICIOS, Y CON ELLOS LOS DIVIDENDOS, SUELEN RECOGER LOS AUMENTOS DE PRECIOS), LA INVERSIÓN EN BOLSA ES LA PROTECCIÓN MÁS NATURAL CONTRA LA INFLACIÓN.

 
 
 
 
 
consejeros
© Consejeros del Capital Social CDC Group - Avenida de América 37 - 6ª planta Edificio Torres Blancas 28002 Madrid - Teléfono 0034 915 155 715